Termalismo, terapia alternativa a la hernia discal

Termalismo, terapia alternativa a la hernia discal

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La hernia de disco o hernia discal es una enfermedad que surge cuando el disco invertebral y su centro gelatinoso se desplazan de su posición correcta causando una compresión de los nervios. Se trata de una dolencia que pueda a afectar a todo tipo de personas, aunque es más probable que se manifieste en personas mayores de 45 años. Se debe a que la principal causa de la hernia discal es el desgaste progresivo de los discos invertebrales localizados en la columna, algo que es más común en personas de mayor edad.

El principal síntoma de una hernia discal es un dolor en la columna cervical, lumbar o torácica que puede extenderse a los nervios o alcanzar las extremidades. Es posible que se den síntomas de entumecimiento, reducción de fuerza y dolores intensos.

Igual que sucede con otras dolencias relacionadas con el tejido óseo y muscular, el agua termal puede resultar un alivio para enfermedades como la hernia discal. Es importante siempre consultar con médicos y especialistas y seguir las instrucciones de los mismos pero, además, también podemos seguir terapias naturales que nos ayuden a aliviar algunos de los síntomas.

Hernia de disco

SÍNTOMAS DE UNA HERNIA DISCAL

Las hernias discales suelen producirse en columna lumbar (parte baja de la espalda) aunque también pueden generarse en la columna cervical o extenderse a otras zonas del cuerpo. Algunos de los síntomas más frecuentes de esta dolencia son los siguientes:

  • Dolor en las extremidades (brazos o piernas) que puede intensificarse en los glúteos, muslos y pantorrillas si la hernia discal  se encuentra en la parte baja de la espalda.
  • Dolor intenso en los hombros y brazos (si la hernia discal se localiza en el cuello).
  • Entumecimiento u hormigueo de la zona corporal en la que se encuentran los nervios posiblemente afectados.
  • Debilidad. La musculatura afectada por este tipo de dolencia puede generar sensación de debilidad o, incluso, dificultad para levantar y sostener objetos.

Hernia discal

LA BALNEOTERAPIA COMO TRATAMIENTO ADICIONAL

Padecer una hernia discal o alguna dolencia similar de tipo muscular es más común de lo que pueda parecer. Son muchos los factores de riesgo que pueden implicar el desarrollo de algunas de estas dolencias: malas posturas, exceso de esfuerzo físico, sedentarismo, hábitos de vida poco saludables, aumento de peso, factores hereditarios o la edad. En cualquiera de ellos, el resultado final es conocido y padecido por todo tipo de personas: dolor (más o menos intenso) en la espalda o alguna otra zona corporal.

Del mismo modo que sucede con las dolencias reumatológicas o la artritis, el agua termal puede ayudar a mitigar y aliviar algunos de estos dolores. Existen diferentes técnicas de balneoterapia e hidroterapia que pueden contribuir en este sentido: hidromasajes, crioterapia, ejercicios en aguas termales, chorros de agua termal, cambios de temperatura, etc. Un conjunto de cuidados paliativos que, además aprovechan las propiedades naturales del agua termal, tales como presión y temperatura, para estimular la circulación sanguínea, la correción postural o el tratamiento de distintos síntomas relacionadas con la hernia discal o alguna otra dolencia muscular.

Masajes

ALIVIAR LA HERNIA DISCAL

Es importante seguir las recomendaciones médicas y consultar siempre con profesionales las mejores formas para ejercitar el cuerpo y paliar algunos de los síntomas de dolor producidos por dolencias como la hernia discal. En este sentido, el agua termal puede resultar de gran ayuda para todo tipo de personas y, por ello, es importante acudir a centros especializados acondicionados de forma adecuada en los que distintos profesionales pueden aconsejar y guiar a cada persona sobre los ejercicios y terapias más adecuadas.

El agua termal no solo se utiliza para aliviar el dolor de una hernia discal, sino también otro tipo de dolores musculares, rigidez en las articulaciones e, incluso, el estrés generado por este tipo de dolencias. La presión y temperatura de este tipo de agua contribuye a la relajación de la tensión acumulada en las zonas afectadas, así como estabilizar el flujo sanguíneo, oxigenar los músculos para reducir los espasmos y contracciones y, en consecuencia, reducir el dolor.

Finalmente, existen diferentes ejercicios que pueden realizarse en aguas termales para tratar de corregir malas posturas o equilibrar algunas zonas debilitadas muscularmente. Ejercicios que se combinan con técnicas de relajación para mejorar la condición general de cada persona en función de sus circunstancias concretas.

Para el alivio del dolor producido por las hernias discales, al igual que en cualquier otro tipo de dolencia y su posible tratamiento, es siempre importante que consultes con los profesionales del balneario para conocer las particularidades de cada tratamiento o programa.

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