Tratamientos termales contra la artritis

22/02/2017 -

Seguro que conoces a alguien que la padece. La artritis es una dolencia inflamatoria que afecta especialmente a las articulaciones con una incidencia significativa entre la población. Se trata de una inflamación que provoca dolor, rigidez, hinchazón y dificultad de movimientos. Pero, como en diferentes dolencias relacionadas con los huesos, los músculos o la piel, las curas termales pueden convertirse en grandes aliados de los tratamientos convencionales para combatir la artritis. Hoy nos acercamos un poco más a la enfermedad y a la aplicación de las aguas termales para mejorar sus síntomas.

¿Qué es la artritis?

La artritis es una enfermedad inflamatoria. Sus signos más comunes se manifiestan en las articulaciones y las zonas adyacentes. Los síntomas más recurrentes incluyen dolores, rigidez, hinchazón y dificultad para el movimiento. También se experimenta cansancio, sensación de malestar, fiebre ligera, inapetencia y pérdida de peso corporal.

Sin embargo, estos síntomas podrían variar dependiendo del tipo de artritis. Porque sí, existe un buen número de subcategorías dentro de esta enfermedad: desde la artritis por microcristales en personas con gota o la artritis infecciosa de carácter bacteriano hasta la artritis neuropática pasando por la psoriásica o la reactiva. Pero una de las más conocidas y es la artritis reumatoide -y sus variantes como la artritis juvenil idiopática- dolencia inflamatoria crónica provocadas por fenómenos de autoinmunidad.

Según datos estadísticos globales, la artritis reumatoide afecta a entre el 0,3% y el 1% de la población mundial, esto es, entre 100 y 200 millones de personas en el planeta padecen este trastorno.

“Entre 100 y 200 millones de personas en el planeta padecen artritis reumatoide”

Es España, según datos recientes, la artritis reumatoide afecta aproximadamente al 0,5% de la población adulta, ascendiendo hasta los 200.000 el número de pacientes. Cada año se diagnostican entre 10.000 y 20.000 nuevos casos. La artritis reumatoide es mucho más frecuente en el sexo femenino que en el masculino y suele aparecer en personas adultas mayores, pero puede iniciarse en cualquier etapa de la vida y afectar a cualquier persona.

Termalismo y artritis

Diferentes estudios demuestran que las personas que sufren de reumatismos crónicos como la artritis reumatoide, artritis psoriásica, fribrositis, ciática o gota son de las que reciben mayores beneficios de las terapias termales.

Artritis termalismo - Caldaria

Por un lado, la temperatura y la acción antiinflamatoria de ciertas aguas termales, como las de Arnoia o Lobios, alivian algunos de sus principales síntomas. También los barros termales cumplen esta función. Todo proceso inflamatorio, como el de la artritis, genera calor interno, razón por la cual los barros termales aplicados sobre las zonas afectadas actúan como unos “succionadores” del calor que alivian el dolor.

Por otra parte, el ejercicio acuático es una gran terapia complementaria para la artritis. La actividad en agua caliente aumenta la temperatura corporal, los vasos sanguíneos se dilatan, la circulación sanguínea en el cuerpo se incrementa, lo que alivia el dolor y mejora la flexibilidad de las articulaciones.

Además, el ejercicio acuático es una forma suave de ejercitar los músculos y las articulaciones. Ofrece soporte a las articulaciones, disminuye la tensión y permite libre movilidad además de proveer resistencia media para ayudar a fortalecer los músculos.

A todo esto se suma el componente de relajación general que ofrece una estancia en balnearios. En definitiva, los tratamientos termales contribuyen a mejorar la rigidez, la velocidad y la capacidad para realizar actividades diarias en personas con artritis.

Como sucede con otras dolencias, las terapias termales y en balnearios son el complemento ideal a los tratamientos médicos convencionales. Y si no lo crees, compruébalo por ti mismo, no tienes nada que perder y mucho que ganar.