Kilómetros del Camino de Santiago: cinco destinos imprescindibles

02/01/2019 -

Más allá de la ruta clásica del Camino Francés que cada año recorren miles y miles de peregrinos, el Camino de Santiago es una explosión para los sentidos. En HDOSO te invitamos a disfrutar de los kilómetros que nos separan de Santiago de Compostela y a descubrir cinco destinos que merecen hacer un alto en el camino. ¿Cuántos kilómetros te separan de la meta? ¿Qué paradas no debes dejar de disfrutar en el Camino?

Camino a Santiago

Camino de Santiago francés: O Cebreiro

Los peregrinos que hacen el Camino tradicional que comienza en Roncesvalles y termina en Santiago suelen emocionarse cuando entrar en O Cebreiro. Primero, porque terminan una de las jornadas más duras del Camino de Santiago; segundo, porque es el primer pueblo de Galicia que encuentran y, por tanto, ya ven la meta mucho más cerca. O Cebreiro es la puerta de entrada a Galicia del Camino Francés que divide sus 940 kilómetros en 37 etapas.

Pero O Cebreiro tiene mucho que ofrecer al peregrino: buena y contundente comida para reponer fuerzas, construcciones milenarias que han llegado intactas hasta nuestros días, y hasta leyendas. Como la del Santo Grial que recuerda al único vecino que fue a misa un domingo de tormenta en el año 1300. De él se rió hasta el cura, que puso en duda el misterio de la eucaristía, pero cuando consagraba el pan y el vino, de repente se convirtieron en el cuerpo y la sangre de Cristo.

Esa leyenda traspasó fronteras y hasta los Reyes Católicos visitaron el pueblo y regalaron a su iglesia un relicario para dar cobijo a ese cuerpo y esa sangre de Cristo. Ahora, los peregrinos siguen visitando la Iglesia de Santa María, donde escuchan misa tras una dura jornada con la mochila, antes de visitar las pallozas de O Cebreiro, típicas construcciones prerromanas del lugar y una visita obligada en la ruta de qué ver en Galicia en invierno.

Símbolos del camino

Camino de Santiago por la Ruta de la Plata: Ribadavia

Hay varias formas de llegar hasta Santiago para quienes comienzan el Camino por la Ruta de la Plata, un recorrido de 705 kilómetros que une Gijón con Sevilla. Hay quienes llegan hasta Astorga para enlazar con el camino francés; también quien acorta por el interior de Zamora para llegar a Ourense por Puebla de Sanabria; y los hay que se desvían antes para alcanzar Verín y la capital ourensana a través de Portugal. Para estos dos últimos va esta recomendación: hay que desviarse unos kilómetros para disfrutar de una villa de ensueño: Ribadavia.

Su pasado medieval se palpa en el casco antiguo, uno de los mejor conservados de toda Galicia. Este centro de la localidad, que en su día acogió a 1500 judíos, se transforma cada verano para celebrar la ‘Festa da Istoria’, una de las más importantes de la provincia de Ourense. No puedes dejar de visitar el Castillo de los Sarmiento y andar por la antigua judería descubriendo hermosos rincones y románticos miradores al río Avia.

Pero Ribadavia es también conocida por ser la capital de la comarca del Ribeiro, donde se crean algunos de los mejores vinos de toda Galicia. Una de las mejores fórmulas para descubrir bodegas y viñedos es combinarlos con los balnearios que hay en las cercanías de Ribadavia: balneario Laias Caldaria y balneario Arnoia Caldaria. Ambos ofrecen programas que combinan alojamiento, tratamientos termales, visitas a las bodegas de Ribeiro y gastronomía.

Caminantes

El camino Miñoto a Santiago

En la comarca, desde hace décadas, la Asociación Camiño Xacobeo Miñoto Ribeiro trabaja para documentar, recuperar, catalogar y lograr la declaración xacobea del itinerario que recorre parte de las comarcas de la Baixa Limia, Terra de Celanova y O Ribeiro en dirección a Compostela. El itinerario, de casi 240 kilómetros, del que hay documentación del siglo XVIII, sigue el trazado de la Vía Nova romana y entra en Ourense por la frontera de Portela do Home, para atravesar los concellos de Lobios, Entrimo, Castro Leboreiro y Melgaço (en Portugal), Padrenda, Pontedeva, Cortegada, Arnoia, Ribadavia, Beade, Leiro, Boborás, Beariz, Forcarei, A Estrada, Vedra hasta Santiago de Compostela. El camino Miñoto era frecuentado por los arrieiros para llevar el vino a Compostela y cruza zona de capillas dedicadas a San Roque y al apóstol Santiago, de las que cuatro están en la zona de O Ribeiro; también siete hospitales para peregrinos y seis localizaciones de aguas termales. Sin duda, otro motivo más para hacer un alto en el Camino.

Catedral de Santiago

Camino de Santiago por el Norte: Ribadeo

Es uno de los grandes destinos turísticos de Galicia, tanto que en los últimos años ha tenido que poner límites al gran tesoro que esconde en su costa: la Playa de las Catedrales. El Camino del Nort que consta en total de 815 kilómetros divididos en 32 etapas, comienza en la localidad fronteriza de Hendaya y se adentra en Galicia por Ribadeo. Aquí comienzan las últimas 9 etapas (unos 190 kilómetros) del Camino Norte y su entorno merece un parada.

La Praia das Catedrais, destino imprescindible para conocer Galicia, recibe su nombre de las impresionantes formaciones rocosas que se levantan sobre la arena, construyendo arcos increíbles que se han ido esculpiendo gracias a miles de años de acción directa de la naturaleza. Pasear bajo esas majestuosas rocas o, simplemente, sentarse a disfrutar de las vistas es algo a lo que no puede renunciar ningún peregrino.

Pero Ribadeo es más que la su famosa playa: el Fuerte de San Damián, la Capilla de la Virgen del Camino o la Torre de los Moreno ya merecen de por sí un paseo por el centro de la localidad. Aunque si lo que nos gusta es el campo, hay una preciosa ruta de senderismo siguiendo el río Eo que nos permitirá conocer un extraordinario enclave que ha sido designado por la UNESCO como Reserva de la Biosfera.

Muxía

Camino de Santiago a Finisterre: Muxía

Sólo hay una ruta que no termina en Santiago de Compostela, sino que parte de la Catedral y se dirige a Finisterre, el final del mundo conocido hace cientos de años. Eran muchos los peregrinos que llegaban hasta Galicia pero no querían que Santiago significara el final a su aventura, por lo que decidían seguir hasta Finis-Terrae, el final de la tierra, para poner un broche de oro a su peregrinación. Los 151 kilómetros de Santiago a Muxía suponían el epílogo de una aventura mística hasta los confines de la tierra conocida

Muxía, cuna de otra preciosa leyenda sobre el Camino. Se dice que en la Edad Media se creía que la propia Virgen se había acercado en la antigüedad en una barca de piedra hasta esa recóndita zona de la península para dar ánimos al apóstol en su predicación. En su honor levantaron una pequeña iglesia que se convirtió en el impresionante Santuario da Barca junto al mar.

Esta ruta ha ganado adeptos en los últimos años y es un buen punto de partida para conocer la Costa da Morte, preciosa y peligrosa a partes iguales: Muros, Corcubión, Cee, Malpica, Laxe o Camariñas merecen una visita para descubrir a las gentes del Camino.

Camino de Santiago

Camino de Santiago primitivo: Melide y Arzúa

El Camino Primitivo comienza en Oviedo y continúa por Asturias hasta llegar a Santiago después de 13 etapas y recorrer 321 kilómetros. Se llama así porque fue la ruta que usó Alfonso II el Casto para visitar la tumba del apóstol, que había sido descubierta poco antes. Y los peregrinos que hacen este recorrido pueden disfrutar, en las últimas paradas antes de abrazar al Santo, de los pueblos de Arzúa y Melide.

Quizá no tenga el casco antiguo de Ribadavia ni las catedrales en el mar como Ribadeo, pero Melide tiene encanto. Su Capilla de San Roque y el cruceiro que hay junto a ella, la Iglesia de Santa María, el Puente de Furelos, el Bosque de los peregrinos o el Arroyo de San Lázaro destilan sabor a Galicia por los cuatro costados.

Y a penas a 14 kilómetros está Arzúa, que ha dado su nombre a una de las denominaciones de origen más conocidas de queso gallego. Aquí, además de visitar las decenas de queserías existentes, podrás mezclarte con sus vecinos en la pintoresca Plaza Mayor, visitar la Iglesia de la Magdalena o pasear por el Área recreativa de Ribadiso.

Tantos kilómetros tiene el Camino de Santiago como emoción y devoción guardan sus variantes y los parajes que a su paso se extienden ante los ojos del peregrino.  El Camino de Santiago es la excusa para conocer kilómetros jalonados de historia, tradiciones, culto, naturaleza y gastronomía. Y recuerda que en todo Camino se necesita un descanso.  ¡Y un balneario es siempre la mejor opción!