¿Con qué limpias tu piel?

¿Con qué limpias tu piel?

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Todos sabemos que mantener nuestra piel limpia es fundamental para que luzca saludable y bonita, sin embargo no siempre conocemos cómo limpiarla. Dependiendo de nuestro tipo de piel y de sus necesidades nos funcionará mejor un producto u otro. No se trata de un tema menor. Pongámonos en situación. Imagínate que tienes una piel sensible y que utilizas en tu rutina diaria un producto demasiado agresivo para ella. Quizá en las primeras aplicaciones no notes los efectos negativos pero a la larga tu piel se resentirá. Así que sigue leyendo y descubre las propiedades de los distintos jabones y cómo limpiar tu piel correctamente.

Rosa mosqueta: contra las marcas y extra de hidratación

La rosa mosqueta es un producto natural ideal para el cuidado de cualquier tipo de piel, especialmente para las sensibles y aquellas que necesitan un extra de hidratación.

El jabón de rosa mosqueta se elabora con el aceite que se extrae de los frutos del rosal silvestre, es decir, con aceite de rosa mosqueta. También suele contar con otros ingredientes como el aceite de coco o la vitamina E.

Si buscar atenuar marcas de cicatrices o estrías, el jabón de rosa mosqueta será tu aliado. También esta especialmente recomendado para combatir el acné o suavizar las arrugas.

Pero, sobre todo, el jabón de rosa mosqueta aporta una gran hidratación a nuestra piel. Así que con esta opción mantendrás tu piel limpia e hidratada en un solo gesto.

Jabón de azúfre: desinfectante y antiinflamatorio

Acné, dermatitis, psoriasis... son solo algunas de las circunstancias en las que el jabón de azufre puede ser tu aliado.

Ayuda a regular la secreción de grasa, desinfecta y desinflama, así que contribuye a regular la piel y mantenerla equilibrada.

Debes tener un par de aspectos muy en cuenta. Este jabón no es para ti si tu piel es especialmente seca o sensible y, aún siendo un producto adecuado a tu piel, trata de alternarlo con otro tipo de jabones más neutros.

Jabón - Caldaria

Algas marinas: exfoliante y nutritivo

El jabón de algas es ideal para mantener nuestra piel limpia ya que, además de la higiene que aporta un jabón convencional, tiene una función exfoliante.

Los fragmentos de algas que permanecen en el jabón actúan como partículas exfoliantes arrastrando las células muertas de la piel, desobstruyendo los poros.

Pensar en un exfoliante quizá nos lleve a creer que el jabón de algas resecará nuestra piel con el uso continuado, pero no es así. Habitualmente se trata de jabones naturales, libres de químicos. Además las algas aportan importantes minerales y vitaminas beneficiosas para nuestra piel. Así, con un jabón de algas contribuyes a regenerar tu piel eliminando las células muertas y nutriéndola.

Jabón de aloe vera: calmante y equilibrante

A estas alturas no te vamos a descubrir que el aloe vera es un gran amigo para nuestra piel por sus propiedad calmante, antibacteriana y nutritiva.

El aloe vera contiene dos fitohormonas que ofrecen increíbles beneficios para la piel al convertirlo en un potente antiinflamatorio y antibacteriano. Esta especialmente recomendado para pieles con acné por estas propiedades, combinadas con su poder calmante e hidratante pero sin aporte de grasa.

También ayuda a mitigar marcar, estrías y cicatrices.

Ahora que conoces un poco más sobre los diferentes tipos de jabones y sus cualidades, no hay excusa para que te hagas con el que mejor se adapta a ti. Tu piel te lo agradecerá.

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