Rasgos de las personas emocionalmente inteligentes

08/05/2019 -

La inteligencia emocional es la capacidad que tiene el ser humano para comprender y gestionar las emociones. Hasta los años 90 apenas se habló de este tipo de comprensión, pero es en esta época cuando se pone de moda, sobre todo tras la publicación del libro ‘’Emotional Intelligence’’ (1995) del psicólogo norteamericano Daniel Goleman.

Para este afamado psicólogo, escritor y periodista la inteligencia emocional consiste en conocer las propias emociones, gestionarlas, motivarse a uno mismo, reconocer las emociones de los demás y establecer relaciones.

Cada ser humano es diferente y, como tal, cada uno gestiona las emociones de un modo distinto también. Por eso hay personas que puedan ser emocionalmente más inteligentes que otras, es decir, tener una mayor comprensión y gestión de las emociones: se relacionan mejor con ellas y no las niegan.

‘La inteligencia emocional representa el 80% del éxito en la vida’, Daniel Goleman

Sigue leyendo a continuación para descubrir si eres una persona emocionalmente inteligente:

Se conocen a sí mismas

Las personas emocionalmente inteligentes se conocen a sí mismas, tanto sus fortalezas como sus debilidades. De este modo podrán descubrir el mejor modo de gestionar las propias emociones. Según un estudio liderado por el investigador Joshua Hartsworth, se cree que el cerebro, pese a perder ciertas funciones con el paso de los años, mantiene algunas áreas intactas y otras se vuelven más eficaces, como la relacionada con la inteligencia, por lo que este tipo de personas, tendrán una mayor comprensión de sus emociones y las emociones de los demás al cabo del paso de los años.

Son empáticos

Uno de los pilares con los que trabaja la inteligencia emocional es la empatía, la capacidad de ponernos en la piel de los demás e interpretar sus sentimientos. Por eso, aquellas personas que logran experimentar suficiente empatía demuestran un mayor grado de inteligencia emocional.

Son curiosos

Las personas emocionalmente inteligentes tienen un alto nivel de curiosidad, les interesa todo lo que les rodea y, como son empáticos, les interesa todo aquellos que les puede pasar a las personas que les rodean.

Positividad

Son positivos

Ser capaz de enfocarse en los aspectos positivos sobre los negativos, los aciertos frente los fallos y las valías delante de las carencias es también una de las características que identifican a las personas emocionalmente inteligentes.

Identifican las emociones

Muchas veces la negación de las propias emociones supone un bloqueo en las relaciones con los demás. Aprender a identificarlas, aceptarlas y perder el pudor a la hora de expresarlas será decisivo para cultivar tu inteligencia emocional.

Tienen una alta autoestima

Canalizar y reforzar los pensamientos positivos sobre uno mismo no tiene que significar vanidad. Conocer y valorar nuestras mejores capacidades nos identificará como personas con una buena inteligencia emocional.

Buscan la perfección

En lugar de enfrentarse a la frustración que supone la búsqueda constante de la perfección, las personas emocionalmente inteligentes aceptan que la perfección es solo una idea. Por lo tanto no se desgastan buscándola en otros. Tampoco persiguen solo las recompensas a corto plazo.

Toleran la la frustración

No se rinden ni irritan fácilmente cuando no ven cumplidos sus objetivos, sino que persisten. Tampoco se ofenden a la primera de cambio.

Tienen habilidades sociales

La inteligencia emocional contribuye directamente en cómo nos relacionamos con los demás. Por eso gozar de buenas habilidades sociales y relacionarse de manera adecuada con las personas que nos rodean será señal de que gozamos de una buena inteligencia emocional.

Aceptación del cambio

Los cambios dan miedo, incluso en la gente emocionalmente inteligente. Sin embargo, en este caso suelen adaptarse a ellos, canalizan sus temores y no permiten que estos los paralicen.

Cultivan la motivación

Seguro que has escuchado que las personas emocionalmente inteligentes son los mejores líderes -lo que no implica que todos los que llegan a ocupar puestos de poder gocen de esta virtud-. Eso se debe a que reconocen la importancia de las tareas con significado para las personas. Comprenden la necesidad de la motivación intrínseca y cultivan la de aquellos que los rodean.

Saben decir ‘no’

El autocontrol es algo que caracteriza a las personas emocionalmente inteligentes. Con todo, saben cómo y cuándo decir no. Son concretos y asertivos a la hora de decirlo, reduciendo así el estrés que genera no dejar clara una negativa. Evitan frases como ‘no creo que pueda’ o ‘no estoy seguro’ y tratan de ir al grano.

Toxicidad cero

Las personas emocionalmente inteligentes no solo saben enfocarse en los aspectos más positivos de su vida y valorar lo que tienen, sino que saben mantener lejos de ellos mismo todo lo tóxico, tanto a personas como a comportamientos. De este modo logran que lo positivo gane enteros en su día a día, traduciéndose en felicidad y bienestar.

Son proactivos

¿No esperas a que las oportunidades lleguen sino que trabajas para que las cosas que quieres lleguen? Entonces tienes este rasgo que caracteriza a las personas emocionalmente inteligentes y te sitúas en el grupo de los proactivos.

‘Tu enfoque determina tu realidad’, Daniel Goleman

Saben cuando parar

Descansar, recuperar el equilibrio y recargar las pilas es fundamental para mantener en plena forma nuestra salud mental. Las personas emocionalmente inteligentes lo saben y no dudan en echar el freno si es necesario. Además saben que una estancia en un balneario le ofrecerá la puesta a punto que necesitan.

Duermen bien

Parece una cuestión menor pero no es así. Las personas emocionalmente inteligentes saben que descansar en el día a día es también importante por eso no renuncian a sus buenas horas de sueño.

¿Te identificas con estos rasgos? Ser emocionalmente inteligente es sinónimo de tener éxito en la vida, por lo que cultivar los rasgos que caracterizan a una persona emocionalmente inteligente solo será bueno para tu salud mental y, por ende, la física también.