Cómo dormir bien en balnearios

13/02/2019 -

Dormir bien es importante para nuestra salud. No en vano, pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo. El acto de dormir ayuda a mantener saludable cuerpo y mente ya que, mientras dormimos, las células se regeneran y el cuerpo descansa, preparándose para otra jornada intensa. Dormir poco, hacerlo incómodamente o despertarnos durante la noche puede afectar a nuestra salud. Por eso, dormir bien es importante y dormir bien en un balneario es un lujo a tu alcance que te debes permitir ya que todo está enfocado a tu bienestar.

10 consejos para descansar

Descansar antes de dormir. Irse a la cama muy alterado, ya sea porque has estado preparando la comida del día siguiente, recogiendo la casa o echando un último vistazo al trabajo, no te dejará conciliar el sueño. Necesitas un rato de relajación, al menos media hora, en la que leer un libro, ver la televisión o darte un baño relajante. Dormir en un balneario te ayudará a acostarte relajado, después de un día en el que todo está diseñado para tu relax y confort. Descansa para afrontar otro día en plenas condiciones.

No cenes justo antes de acostarte. Los expertos aseguran que tienen que pasar entre una hora y media y dos horas desde la cena hasta la hora de meterte en la cama. No sólo porque la digestión se hará peor, sino porque te impedirá conciliar bien el sueño. Además, una cena ligera también ayuda a descansar y mejor si es sin dulces a última hora de la noche: el azúcar evitará que descanses bien. Si piensas dormir en un balneario tendrás muchas opciones a tu disposición.

Cenas ligeras

Prepara la temperatura. Si hace mucho frío o bien mucho calor en la habitación te costará coger el sueño. Por eso los expertos recomiendan que la temperatura de la habitación en la que vas a dormir se encuentre entre 20 y 22 grados.

Rutina de horarios. No siempre es posible acostarse a la misma hora y los fines de semana nos permitimos algunos excesos que siempre vienen bien a la cabeza. Sin embargo, es fundamental tener unas horas más o menos fijas para dormir a diario: si nos acostamos cada día más o menos a la misma hora conseguiremos dormirnos más rápidamente y amaneceremos llenos de energía.

Fuera luces y distracciones. Dormir en un espacio oscuro nos ayudará a no despertarnos a media noche, por lo que bajar la persiana es una gran idea. Pero, además, sería recomendable no tener televisión, radio ni, por supuesto, móvil en la habitación. Si eliminas todos esos dispositivos de tu zona de descanso habitual evitarás interrupciones y dormirás mejor. Y si dejas el móvil toda la noche en el salón o en la cocina, mucho mejor: apuesta por un despertador de los de toda la vida. Cuando vas a dormir a un balneario, el ambiente de relajación previo te ayudarán a conciliar el sueño.

Dormir

Elige bien la cama. Es la base sobre la que vas a permanecer un tercio de cada día, por lo que necesitas que sea cómoda y de calidad, al igual que el colchón. Si eres amigo del Feng Shui sabrás hacia dónde debe estar orientada la cama, pero nosotros no entraremos en ello: sólo te recomendamos que esté en un lugar con pocos ruidos, por lo que deberías evitar que en la pared de al lado haya escaleras, un cuarto de baño o la cocina.

Reduce las siestas. No te pedimos que renuncies a echar una cabezadita después de comer, sino a esas siestas de pijama y gorro de dormir en las que te metes dos horas en la cama. Una siesta es beneficiosa para el cuerpo siempre y cuando no dure más allá de los 20 minutos. De esta manera oxigenarás el cuerpo, que estará preparado para seguir el ritmo del día. Si duermes siestas muy largas, no tendrás sueño por la noche y entrarás en una dinámica de mal sueño.

Haz más ejercicio. Está demostrado que el mantenerse activo durante el día propicia el sueño por la noche. Aunque parece algo evidente, procura hacer más ejercicio del que haces, dormirás mejor y más profundamente. Evitarás despertarte durante la noche y tu calidad de sueño mejorará.

Hacer ejercicio

El tabaco, el alcohol y la cafeína. Sabemos que todos esos elementos trastornan nuestro sueño. El alcohol alterna nuestras fases de sueño impidiendo tener lo que se denomina ‘sueño de calidad’. La cafeína nos impide dormir. Y fumar no sólo produce enfermedades, sino que también afecta a nuestro sueño, alterando las fases del sueño e impidiéndonos dormir. Intenta eliminar o reducir el tabaco y consumir moderadamente tanto el alcohol como la cafeína.

No necesitas dormir ocho horas. O al menos es lo que dicen los estudios de la Sociedad Americana de Cáncer y del departamento de psiquiatría de la Universidad de California, entre otros: el ideal de dormir ocho horas es falso. Cada persona necesita unas horas diferentes de sueño. Un estudio llegó a la conclusión de que las personas que duermen ocho horas o más dormían peor que las que lo hacían siete horas al día. Además, esa hora de diferencia reducía el riesgo de sufrir ‘apnea del sueño’ en más de un 10%.

¿Duermes mal? ¿No descansas lo suficiente? Con estos consejos mejorarás tu manera de dormir y te levantarás con más energía. Y si necesitas un aporte extra de descanso y relajación, dormir en un balneario será una gran decisión. ¡Te esperamos en Caldaria!