Día de la Mujer: La ciencia se escribe en femenino

08/03/2018 -

Marie Curie, Sophie Germain, Ada Lovelace, Lise Meitner… Podríamos elaborar una larga lista de mujeres que dejaron una huella fundamental en la ciencia mundial. Aunque su trabajo y sus logros no siempre fueron reconocidos en la medida adecuada, el paso de los años ha hecho que su figura recupere, al menos en parte, el lugar que se merecen. Sus descubrimientos deben ser materia de estudio los 365 días del año y nosotros aprovechamos el Día de la Mujer Trabajadora para rendirle nuestro particular homenaje.

Hipatia de Alejandría, la primera científicas

Si de ciencia y mujeres se trata es imprescindible hablar de Hipatia de Alejandría. Y es que está considerada la primera mujer científica de la historia. Se cree que vivió entre finales del siglo IV y principios de V en Alejandría (actual Egipto).

El entorno en el que nació y se crió marcó en buena medida su destino. Hija del filósofo, astrónomo y matemático Theon, su vida transcurrió en un entorno de cultura y saber. Su padre la educó en el mundo de las ciencias, pero no como mera conocedora, sino que se formó para desarrollarlas de forma activa. Participaba en debates, experimentos y clases. Fue la autora de varios tratados de matemáticas y astronomía. Lamentablemente, su trabajo se perdió y solo permanece a través de citas de autores posteriores.

Al parecer, un cambio de gobierno en Alejandría puso a Hipatia en situación de riesgo. Finalmente fue asesinada en medio de los disturbios por un grupo de cristianos, pero su figura y legado se convirtió en símbolo de cultura y progreso.

Mujeres y salud

Seguro que el ejemplo de Hipatia estuvo presente en la carrera de otras mujeres que dejaron huella en la ciencia. El ámbito de la medicina y la salud, concretamente, ha contado con la contribución de extraordinarias investigaciones de la mano de mujeres.

ADN - Caldaria

Comenzamos por Rosalind Elsie Franklin (Londres, 1920 – 1958). Fue una biofísica y cristalógrafa cuyo papel fue imprescindible en la comprensión de la estructura del ADN. Más en detalles, hizo posible la observación de su estructura. Su caso fue una nueva injusticia contra el trabajo de las mujeres, ya que en su época no fue reconocido.

Rosalind Elsie Franklin hizo posible la observación de la estructura del ADN

Mención especial merece también Elizabeth Blackwell (1821-1910) fue la primera mujer que logró ejercer de médico en los Estados Unidos y en todo el mundo. Natural de Bristol, fue rechazada por 10 universidades antes de ser admitida en la de Ginera (Nueva York). El 11 de enero de 1849 se convertiría en la primera mujer en recibir el título en medicina en Estados Unidos. Rebecca Lee Crumpler siguió sus pasos hasta lograr ser la primera médica afroamericana.

En España hubo que esperar hasta el año 1874 para encontrarnos a la primera mujer que acudió regularmente a las clases de medicina en la facultad. Fue Dolors Aleu Riera (1857-1913), nacida en el seno de una familia burguesa catalana, se convirtió en una de las tres primeras universitarias del país.

Pero su trayectoria académica no estuvo exenta de conflicto. Tales fueron las tensiones que se generaron que se vio obligada a acudir escoltada por policías en más de una ocasión. Con todo, logro ser la primera mujer en ejercer la medicina de manera oficial en España.

Ciencia y mujer - Caldaria

Por su parte, Barbara McClintock (Hartford en el año 1902 – 1992) destaca por  un importante descubrimiento en el campo de la genética. Se especializó en la citogenética y obtuvo un doctorado en botánica en el año 1927. A pesar de que durante mucho tiempo, injustamente sus trabajos no fueron tomados en cuenta, 30 años más tarde se le otorgó el premio Nobel por su excepcional e increíblemente adelantada para su época: teoría de los genes saltarines, revelando el hecho de que los genes eran capaces de saltar entre diferentes cromosomas. Hoy, este es un concepto esencial en genética.

No podíamos dejar de mencionar tampoco a Margarita Salas. Discípula del Nobel Severo Ochoa ha sido responsable de la creación de una auténtica escuela de científicos especializados en biología molecular, como María Blasco o Cristina Garmendia.

Otros nombres propios que nunca olvidaremos

Y por más que los repitamos, existen ciertos nombres propios de mujeres clave para el mundo de la ciencia que no podemos dejar de recordar. ¿Qué sería del mundo tal y como hoy lo entendemos sin los descubrimientos de Marie Curie, Ada Lovelace, Dorothy Crowfoot Hodgkin Maria Goeppert-Mayero o Gertrude B. Elion?

No están, ni de lejos, todas las que son, pero si son todas las que están. Mujeres que lucharon por defender su lugar y su valía y que se convirtieron, de modo simbólico, en la representación de aquellas que dedicaron todos sus esfuerzos a la ciencia. Por ellas, por todas y para todas, feliz Día de la Mujer.