Día de la Mujer: La ciencia se escribe en femenino

Día de la Mujer: La ciencia se escribe en femenino

¿Te ha gustado?

Compártelo!

Marie Curie, Sophie Germain, Ada Lovelace, Lise Meitner... Podríamos elaborar una larga lista de mujeres que dejaron una huella fundamental en la ciencia mundial. Aunque su trabajo y sus logros no siempre fueron reconocidos en la medida adecuada, el paso de los años ha hecho que su figura recupere, al menos en parte, el lugar que se merecen. Sus descubrimientos deben ser materia de estudio los 365 días del año y nosotros aprovechamos el Día de la Mujer Trabajadora para rendirle nuestro particular homenaje.

Hipatia de Alejandría, la primera científica

Si de ciencia y mujeres se trata es imprescindible hablar de Hipatia de Alejandría. Y es que está considerada la primera mujer científica de la historia. Se cree que vivió entre finales del siglo IV y principios de V en Alejandría (actual Egipto). El entorno en el que nació y se crió marcó en buena medida su destino. Hija del filósofo, astrónomo y matemático Theon, su vida transcurrió en un entorno de cultura y saber. Su padre la educó en el mundo de las ciencias, pero no como mera conocedora, sino que se formó para desarrollarlas de forma activa. Participaba en debates, experimentos y clases. Fue la autora de varios tratados de matemáticas y astronomía. Lamentablemente, su trabajo se perdió y solo permanece a través de citas de autores posteriores.

Al parecer, un cambio de gobierno en Alejandría puso a Hipatia en situación de riesgo. Finalmente fue asesinada en medio de los disturbios por un grupo de cristianos, pero su figura y legado se convirtió en símbolo de cultura y progreso.

Hipatia de Alejandría

Mujeres y salud

Seguro que el ejemplo de Hipatia estuvo presente en la carrera de otras mujeres que dejaron huella en la ciencia. El ámbito de la medicina y la salud, concretamente, ha contado con la contribución de extraordinarias investigaciones de la mano de mujeres.

Comenzamos por Rosalind Elsie Franklin (Londres, 1920 – 1958). Fue una biofísica y cristalógrafa cuyo papel fue imprescindible en la comprensión de la estructura del ADN. Más en detalles, hizo posible la observación de su estructura. Su caso fue una nueva injusticia contra el trabajo de las mujeres, ya que en su época no fue reconocido.

Mención especial merece también Elizabeth Blackwell (1821-1910) fue la primera mujer que logró ejercer de médico en los Estados Unidos y en todo el mundo. Natural de Bristol, fue rechazada por 10 universidades antes de ser admitida en la de Ginera (Nueva York). El 11 de enero de 1849 se convertiría en la primera mujer en recibir el título en medicina en Estados Unidos. Rebecca Lee Crumpler siguió sus pasos hasta lograr ser la primera médica afroamericana.

Mujer en la ciencia

En España hubo que esperar hasta el año 1874 para encontrarnos a la primera mujer que acudió regularmente a las clases de medicina en la facultad. Fue Dolors Aleu Riera (1857-1913), nacida en el seno de una familia burguesa catalana, se convirtió en una de las tres primeras universitarias del país.

Pero su trayectoria académica no estuvo exenta de conflicto. Tales fueron las tensiones que se generaron que se vio obligada a acudir escoltada por policías en más de una ocasión. Con todo, logró ser la primera mujer en ejercer la medicina de manera oficial en España.

Por su parte, Barbara McClintock (Hartford en el año 1902 - 1992) destaca por un importante descubrimiento en el campo de la genética. Se especializó en la citogenética y obtuvo un doctorado en botánica en el año 1927. A pesar de que, durante mucho tiempo, sus trabajos no fueron tomados en cuenta injustamente, 30 años más tarde se le otorgó el premio Nobel por su excepcional e increíblemente adelantada para su época teoría de los genes saltarines, revelando el hecho de que los genes eran capaces de saltar entre diferentes cromosomas. Hoy, éste es un concepto esencial en genética.

Las mujeres españolas y la ciencia

No podíamos dejar de mencionar tampoco a Margarita Salas. Discípula del Nobel Severo Ochoa, ha sido responsable de la creación de una auténtica escuela de científicos especializados en biología molecular, como María Blasco o Cristina Garmendia. Salas fallecía en el año 2019 reconocida como la gran científica que fue y la casualidad quiso que nos dejara un 7 de noviembre, justo el mismo día que nació otro mito como Marie Curie.

Marie Skłodowska-Curie nació en 1867 en Varsovia, la capital de Polonia, y tiene entre sus numerosos méritos ser una de las pocas personas que ganó dos Premios Nobel. Lo hizo por sus investigaciones sobre la radiactividad del uranio y por haber descubierto dos nuevos elementos, el polonio y el radio. Todo eso significó que Marie Curie pasara a la historia como la inventora de los rayos X.

Una de las discípulas de Margarita Salas fue María Blasco, directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y una de las personas que más ha hecho en nuestro país por la divulgación de la ciencia. Sus investigaciones sobre los telómeros permitieron entender un poco mejor estos extremos de los cromosomas, que se han asociado con el envejecimiento y el cáncer. También ahondó en el conocimiento de la telomerasa, la enzima que controla a los telómeros.

Científica

Si Blasco alcanzó la dirección del CNIO, Rosa María Menéndez hizo historia al convertirse en la primera mujer en dirigir el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el órgano del que dependen todos los centros de investigación científica españoles. Menéndez se había especializado anteriormente en el estudio del grafeno, uno de los materiales que está llamado a tener una enorme importancia en un futuro próximo.

Junto a estos nombres ilustres no podemos obviar el de Elena García Armada, una ingeniera especializada en robótica que se propuso ayudar a que los niños tuvieran una vida mejor. Y lo ha logrado inventando el primer exoesqueleto para niños, un avance que, pese a las enormes dificultades que entraña, va a permitir que muchos menores dispongan de una nueva oportunidad en la vida.

Y si de ayudar a los niños se trata, hay que hablar de Gabriela Morreale. Esta mujer nació en Italia, pero fue en España donde llevó a cabo su tarea investigadora. Se centró en la importancia que tiene el yodo en las personas y ella es la principal ‘culpable’ de que la mayoría de la sal que se compra hoy en día en el supermercado sea ‘sal yodada’. Pero, sobre todo, Morreale pasó a la historia por ser la inventora de la prueba del talón, un test que también se denomina cribado neonatal y que sirve para diagnosticar de manera prematura posibles enfermedades minoritarias o determinadas carencias que puedan provocar problemas de salud en el menor más adelante.

Marie Curie

Otros nombres propios que nunca olvidaremos

Y por más que los repitamos, existen ciertos nombres propios de mujeres clave para el mundo de la ciencia que no podemos dejar de recordar. ¿Qué sería del mundo tal y como hoy lo entendemos sin los descubrimientos de Marie Curie, Ada Lovelace, Dorothy Crowfoot Hodgkin, Maria Goeppert-Mayero o Gertrude B. Elion?

O sin los cálculos de Katherine Johnson, una matemática que ya es parte de la historia de la NASA después de romper en los años 50 y 60 barreras raciales y de género en la empresa científica más importante del mundo. Katherine y otras compañeras eran conocidas como las computadoras por su habilidad para llevar a cabo complejos cálculos, pero no podían trabajar junto al resto de empleados de la agencia espacial norteamericana por su condición de ser mujeres… y de ser negras. Su historia se contó en la película ‘Figuras Ocultas’ y Barack Obama le concedió la Medalla de la Libertad en 2015. Su importancia era tal en la NASA que el mismísimo John Glenn, el astronauta que orbitó la Tierra por primera vez en 1962, pidió explícitamente que fuera Katherine Johnson quien se encargara de revisar todos los cálculos de la misión.

No están, ni de lejos, todas las que son, pero sí son todas las que están. Mujeres que lucharon por defender su lugar y su valía y que se convirtieron, de modo simbólico, en la representación de aquellas que dedicaron todos sus esfuerzos a la ciencia. Por ellas, por todas y para todas, feliz Día de la Mujer.

¿A qué esperas?, elige tu experiencia Caldaria