Comer sano en Navidad es posible

Comer sano en Navidad es posible

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Las fiestas navideñas están llenas de excesos. Comidas pantagruélicas, sobremesas que duran hasta la hora de la cena, muchas reuniones con los amigos… ¡Celebrar siempre está bien, pero si es con moderación, nuestra salud no se verá afectada.

Está claro que no vamos a pedirte que comas una merlucita cocina para cenar en Fin de Año, pero podemos gestionar los excesos navideños y compensarlos con algo de ejercicio con comidas o cenas más ligeras en los tiempos de espera de los eventos propios de estos días.

¿Es posible comer sano en Navidad? La respuesta es sí, tan solo hay que seguir unos sencillos pasos para que los excesos navideños no nos pase factura.

Beber mucha agua

Cambiar el alcohol y las bebidas azucaradas por agua. Evidentemente podremos tomar un buen vino, la caña con los amigos y brindar con champán; pero es bueno parar un poco y cambiar las bebidas alcohólicas o demasiado azucaradas por zumos naturales o agua. Evitaremos así sentirnos hinchados y nuestro cuerpo lo agradecerá, sobre todo, a la hora de hacer frente a digestiones pesadas.

Dieta pre y post Navidad

Los días antes de las comidas familiares debemos procurar comer más sano que de costumbre. Ensaladas, carnes a la planchas, pescados… También podemos hacer lo mismo una vez terminadas las fiestas. Será una especie de preparación para los excesos navideños o la teoría de la compensación: un día me paso comiendo, pero el resto mantengo hábitos saludables de alimentación con comidas más ligeras y haciendo hincapié en los superalimentos: avena. brócoli, té verde, legumbres… Alimentos que debido a sus propiedades nos ayudan a nuestro bienestar y que son la base de una dieta saludable también en Navidad.

Mesura: platos pequeños

La mayoría de las veces comemos por la vista. Si utilizamos platos un poquito más pequeños los llenaremos igual pero comeremos menos. La conocida “ilusión de Delboeuf” es un truco habitual que, sin embargo, un estudio de la Universidad de Néguev, en Israel, rechaza como falso. Asegura que, con hambre o si estamos de dieta, el tamaño de un plato jamás nos podría engañar, que sabemos que estamos comiendo menos. Nuestro consejo: seamos conscientes de lo que comemos e intentemos reducir las cantidades, por salud.

Variedad

De todos es sabido que en la variedad está el gusto. Tenemos muchos platos a nuestra disposición, tanto en comidas y cenas de empresa o amigos como en nuestra propia casa. El cuerpo agradecerá más si comemos solo un poco de cada plato. Nos saciaremos antes y no nos habremos quedado con las ganas de probar algo. Un truco sencillo para unas navidades más saludables.

Comer más fruta

No vamos a privarnos de tomar turrones y postres, pero sí podremos contrarrestar todas esas calorías con fruta. Si la tomamos entre horas, saciaremos nuestro apetito y tampoco comeremos tanto a la hora de las reuniones. Comer fruta como merienda es además uno de los trucos detox de manual junto a la ingesta de líquidos (agua y té) y es también un consejo básico para comer sano en Navidad..

Decir sí a las ensaladas

Las comidas de Navidad no están reñidas con las ensaladas. Preparemos ensaladas para acompañar a la carne o al pescado que vamos a comernos. Nos ayudarán a digerir mejor la comida.

Ejercicio

Si no hemos podido privarnos de probar todos aquellos manjares navideños que se presentan ante nuestros ojos, combatiremos las calorías de más con ejercicio. Podemos salir a pasear, caminar con las mascotas o hace una hora extra en el gimnasio. Hay deportes de intensidad baja especialmente saludables para reactivarnos y que constituyen una actividad perfecta para el ocio en familia durante estas fechas.

Más mesura: di no a los aperitivos

En días de comidas familiares no solo comemos cuando nos sentamos a la mesa. Solemos picar antes y después. Debemos intentar evitar los aperitivos: probablemente a la hora de comer ya no tengamos ni hambre. No alarguemos las sobremesas. Si seguimos sentados a la mesa, esa bandeja de turrones nos llamará por nuestro nombre y nos aconsejará que piquemos otro poco. Podemos proponer abandonar la mesa y salir a dar un paseo.

Rutina alimenticia

Si durante el resto del año hacemos las comidas a sus horas además de un refuerzo a media mañana y a media tarde, sigamos haciendo lo mismo. No podemos dejar de desayunar (es la comida más importante del día). Tampoco debemos decidir, justo antes de las fiestas ponernos a dieta. No solo no lo conseguiremos sino que, si comemos menos, el día de la gran comida con la familia, acabaremos comiendo más.

Con estos sencillos pasos nuestro cuerpo logrará sobrevivir a las comidas navideñas y podremos celebrar estos días  de una forma más saludable. Comer sano no está reñido con festejar estos días, por lo que si todavía estáis pensando en dónde celebrar esa cena con los amigos o los compañeros de trabajo, en Caldaria te ofrecemos planes para  todos los gustos: cena, cena y baile, tratamiento termal, escapada... ¡Comer más o menos ya corre de vuestra cuenta!

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