10 consejos para convertirte en un gran sumiller

10 consejos para convertirte en un gran sumiller

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Todos tenemos ese amigo que en cualquier cena o reunión se encarga de elegir el vino, no siempre con mucho acierto. Y tu, a quien de verdad le gusta el vino, te das cuenta de que todo lo que dice saber no es correcto. Pero tu tampoco sabes muy bien como rebatirlo que está diciendo. Si esa es tu situación, te traemos la solución en forma de 10 consejos para catar vino y convertirte en un verdadero sumiller.

1. Controlar el vocabulario: No se trata de pecar de pedantería, pero sí de conocer los términos básicos. Cuando un vino tinto te produce una sensación en la lengua que va entre la sequedad y el amargor, es mucho más concreto decir que se trata de un vino astringente. Si le notas un gusto a canela o a picante, pues estás ante un vino especiado y si su sabor perdura en la boca durante un buen rato tendrás lo que se denomina un vino largo. Conocer todos estos términos te permitirá, no ser más resabido, sino explicar todo con más precisión.

2. Las variedades de uva y la edad: El tipo de uva con el que se elabora el vino ya nos puede dar unas cuantas nociones del gusto y el olor que tendrá, así que si investigas un poco sobre las variedades de uva tendrás parte del trabajo hecho. Lo mismo ocurre con la edad de cada vino. Ya sabes que existen diferentes matices entre vinos jóvenes, crianza o reserva, tenlo en cuenta cuando pruebes uno.

3. Olor: El olfato es uno de los sentidos fundamentales a la hora de catar un vino. Podrás distinguir hasta tres tipos de aromas. Los primarios son los que provienen de la uva, los aromas propios de cada variedad o variedades que se han utilizado en la elaboración del vino. Los secundarios son los que se generan en las fermentaciones, debes mover la copa unos segundos en círculo y oler el vino de nuevo para percibirlos. Por último, los aromas terciarios provienen de la crianza del vino en barrica o botella. Después de mover la copa, déjalo reposar otros instantes y comprueba como huele.

4. Gusto: Lo fundamental es educar el paladar para identificar las notas de sabor que se encuentran en los vinos. Más allá de los sabores básicos -salado, dulce, amargo y ácido- son muchos los matices que se suman al gusto de los vinos. La madera de las barricas o la piel de las uvas aportan diferentes sabores. También en boca es donde se percibe el cuerpo que tiene cada vino.

cata de vino

5. Vista: El color, las partículas en suspensión (o la ausencia de ellas) o la marca que deja el vino en la copa definen también su naturaleza.

6. La copa: Es fundamental escoger una buena copa para catar el vino. Los expertos dicen que la altura debe ser de 15,5 centímetros y el diámetro en la parte más ancha de 6,5 aunque cada vez se opta más por la copa tipo balón, con la boca más ancha. De todos modos, si te encuentras en un restaurante, no vas a exigir una copa de determinadas características, simplemente selecciona la mejor de entre todas las disponibles.

7. Un buen maridaje: Una comida adecuada puede resaltar los rasgos de un buen vino, así que escoge un buen maridaje. El vino complementará el sabor de la comida y viceversa.

8. No te fíes de las marcas: Las marcas no siempre son garantía, así que no te dejes deslumbrar por la etiqueta y guíate más por tus sentidos.

9. Tampoco te guíes por el precio: Aplica lo mismo a los precios. No por ser más caro tiene que ser necesariamente mejor.

10. Lo importante es lo que a ti te gusta: Escucharás mucho sobre vinos, tipos, marcas, precios... También te explicarán cuales son los rasgos para considerar que un vino es redondo, pero lo más importante es que a ti te guste.

Ahora solo falta que pongas en práctica todos nuestros consejos. Nosotros te proponemos, por ejemplo, que hagas un recorrido por las bodegas de O Ribeiro, con parada en Caldaria para terminar la jornada.

¿A qué esperas?, elige tu experiencia Caldaria