Consejos para ser un invitado ideal

11/04/2018 -

Detrás de cada celebración se encuentra unas buenas semanas o meses -dependiendo del tipo de evento- de preparación. Los anfitriones invierten muchos recursos en que todo salga a pedir de boca, para su propio disfrute y para el de sus invitados. De hecho ya hemos dado unos buenos consejos para organizar celebraciones en general y bodas en particular. Ahora te toca a ti poner de tu parte. Sigue leyendo y descubre cómo ser el invitado ideal, ayudar en la celebración y disfrutarla al máximo.

Comunícate y pregunta

La primera norma para ser un buen invitado es la comunicación con los anfitriones. Tanto si se trata de personas especialmente cercanas a ti como de una celebración que te toque un poco más de rebote, no dudes en preguntar e informarte de aquellas cuestiones que consideres importantes.

¿A que nos referimos? Si no tienes claro la etiqueta en cuanto al vestuario, no dudes en preguntar qué es lo más adecuado para la ocasión. Esto también lo puedes aplicar al regalo. Por más que te digan que no es necesario, a todos nos gusta hacer un detalle en estas ocasiones especiales, así que persiste hasta que averigües cuál es ese regalo que más ilusión hace.

Brindis - Caldaria

¿Tienes alguna restricción alimentaria? ¿No comes carne? ¿Eres alérgico a algún producto? Dilo. Lo más habitual es que los anfitriones hagan este tipo de preguntas, pero entre tantos preparativos puede ser que se les olvide, así que no tengas reparo en ser proactivo. Así evitarás perderte parte del menú y que los organizadores se sientan mal por no haber contemplado tu caso.

Y tampoco dudes en consultar otros aspectos importantes para disfrutar al máximo de la celebración: los horarios, el transporte…

¡Ojo! Pregunta, pero no te pases de indiscreto. Interésate por aquello que te afecte directamente, pero no quieras saber todos los detalles de la celebración, seguro que albergan muchas sorpresas.

Adecúate

Una vez que sabes por donde van los tiros de la celebración, trata de adaptarte. No, no estamos diciendo que pierdas tu identidad o tu forma de divertirte, simplemente que te amoldes al tipo de fiesta.

No es lo mismo un boda que una comunión o un bautizo; tampoco se celebra del mismo modo un evento que sea de día que uno de tarde-noche. Una fiesta muy formal no se afronta de la misma manera que una más distendida e incluso el lugar del evento define su naturaleza.

Trabaja a favor de obra

La manera más divertida de vivir una celebración es trabajando a favor de la fiesta. Participa, diviértete, interactúa con los anfitriones y con el resto de los invitados… Y si durante los preparativos del evento los organizadores te piden tu colaboración, anímate.

Invitados - Caldaria

Puede ser divertido hacer un fashmob entre parte de los amigos, ser el más atrevido del photocall o demostrar tus dotes como cantante a pleno pulmón con cada tema de la fiesta.

Ahora bien, no trates de ser más protagonista que los verdaderos protagonistas porque recuerda, lo más importante para ser el invitado perfecto es disfrutar de la celebración acompañándolos en ese momento tan especial.