Antibióticos: qué estás haciendo mal

14/11/2018 -

Se calcula que en 2050, 10 millones de personas morirán cada año por infecciones resistentes a los medicamentos. El uso excesivo y mal uso de los antibióticos han contribuido a esta resistencia a los antibióticos, considerada uno de los grandes problemas de salud en la actualidad. En HDOSO explicamos qué son los antibióticos y qué estás haciendo mal.

Qué son los antibióticos

Entre un tercio y la mitad del consumo de antibióticos en humanos es innecesario o inapropiado. ¿Por qué? Los antibióticos se usan para combatir infecciones bacterianas. Actúan matando las bacterias o impidiendo que se reproduzcan. Pero usados incorrectamente pierden su valor curativo y aumentan la resistencia de las bacterias.

Primer error. Los antibióticos tratan las infecciones bacterianas, no las infecciones virales.Si usas un antibiótico para un dolor de garganta común (no producido por estreptococo) o para curar un resfriado, estás haciendo un mal uso de los antibióticos.

Bacterias

Los antibióticos no combaten las infecciones causadas por virus, como por ejemplo:

  • Resfriados
  • Gripe
  • La mayoría de las causas de tos y bronquitis
  • Dolores de garganta, excepto que el causante sea una infección por estreptococo
  • Gastroenteritis viral
  • Algunas infecciones de oídoSi un virus (y no una bacteria) es la causa de una dolencia, los antibióticos atacarán las bacterias presentes en el cuerpo, incluso las bacterias beneficiosas o las que no están causando la enfermedad. El mal uso de antibióticos puede hacer que las bacterias inofensivas desarrollen propiedades resistentes a los antibióticos que además pueden traspasar a otras bacterias.

Tomar un antibiótico para tratar una infección viral no curará la infección, no evitará que otras personas se contagien, puede provocar efectos secundarios además del fenómeno conocido como resistencia a los antibióticos

Segundo error al tomar antibióticos. No seguir las indicaciones del médico y parar el tratamiento antes de lo indicado, al “encontrarse mejor”. Es necesario completar el tratamiento para eliminar las bacterias que provocan la enfermedad porque el riesgo es tener que empezar el tratamiento de nuevo. Cualquier bacteria que sobreviva a un tratamiento con antibióticos puede multiplicarse y transmitir su resistencia al medicamento a otras bacterias.

Pastillas

Resistencia a los antibióTicos

Según un estudio del European Cntre for Disease Prevention and Control (ECDC), se estima que, en un día cualquiera, en torno al 30% de los pacientes ingresados en los hospitales europeos recibe al menos un antibiótico. En España el porcentaje sube al 46%, lo que nos sitúa en quinta posición en cuanto al consumo de antibióticos en Europa a nivel hospitalario. Sin embargo, el 90% del consumo de antibióticos se produce en atención
primaria, donde una tercera parte de las consultas están relacionadas con
enfermedades infecciosas y, de ellas, algo más de la mitad están relacionadas
con infecciones del tracto respiratorio.

La resistencia a los antibióticos es un problema de salud mundial. En España, se producen 35.000 muertes cada año en centros hospitalarios. A nivel mundial, los previsiones apuntan a que serán 10 millones de personas las que podrían fallecer por esta situación en el año 2050. Un problema de salud pública que, algunos estudios, cifran en un gasto público de 40.000 euros por paciente infectado por una bacteria multirresistente.

Salud pública

Problema de salud pública

Aunque desde la Agencia Española del Medicamento señalan que el consumo de antibióticos ha descendido en un 4,4%, la cifra es aún insuficiente. El Consejo de la Unión Europea, el Parlamento Europeo, la Comisión Europea y sus Agencias (EMA,
ECDC, HMA, EFSA) han identificado la necesidad de establecer una estrategia común europea para valorar y afrontar el problema del desarrollo de resistencia a los antibióticos. Desde la introducción de los antibióticos en la práctica clínica, en la década de los años 1940, éstos se han convertido en medicamentos indispensables para el tratamiento de la mayoría de los procesos infecciosos bacterianos, tanto en el hombre como en los animales.
El desarrollo de la resistencia a los antibióticos, especialmente la aparición y diseminación
de bacterias multirresistentes y la escasez de tratamientos alternativos, son dos de los mayores problemas de salud pública y sanidad animal. En ese sentido, el Parlamento Europeo viene de aprobar diferentes medidas para paliar esta situación, entre ellas la de limitar el uso de antibióticos en las granjas para mantener los alimentos libres de bacterias resistentes. El objetivo es evitar la propagación de la resistencia a los medicamentos veterinarios por parte de los humanos.

El uso inapropiado de antibióticos conlleva consecuencias muy graves. Incrementa la mortalidad de los procesos infecciosos y provoca:

  • Enfermedades más graves
  • Recuperaciones más prolongadas
  • Hospitalizaciones más frecuentes o más prolongadas
  • Tratamientos más costosos

Hospitales

Nuevos antibióticos

¿Conclusión? Las bacterias se hacen fuertes. Se reproducen y propagan transmitiendo su capacidad de resistencia a los antibióticos conocidos lo que trae consigo una nueva necesidad: disponer de nuevos antibióticos. La urgencia procede de los datos: las tasas de infecciones resistentes a antibióticos se han duplicado prácticamente desde el año 2002.  En 2017, la Organización Mundial de la Salud (OMS) elaboró un listado de bacterias para las que se necesitan nuevos antibióticos. De hecho, en la última IDWeek 2018, una de las conferencias científicas más relevantes, se presentaron cinco antibióticos (TP-6076, CF-301, Tebipenem Pivoxil (SPR994), Ibrexafungerp y ETX2514 y sulbactam) para infecciones causadas por organismos resistentes. Su idoneidad y uso será estudiado y de su evolución dependerá su inclusión en diferentes tratamientos.

Ajos

Antibióticos naturales

Al margen de los medicamentos, existen alimentos considerados antibióticos naturales por su capacidad para fortalecer el sistema inmunológico. Incluir este tipo de alimentos para fortalecer las defensas en nuestra dieta aporta beneficios para la salud pero su uso no excluye utilizar antibióticos convencionales para el tratamiento de dolencias. El ajo o el propóleo deben se considerados como complementos naturales a la prescripción médica y, en todo caso, alimentos beneficiosos para la prevención.

  • Propóleo es una resina que se haya en la corteza de los árboles. Tiene un alto contenido en bioflavonoides, aceites esenciales, oligoelementos y vitaminas.
  • Ajoes un antibiótico natural que Hipócrates ya recomendaba en la Antigua Grecia para combatir ciertas enfermedades. Una de sus grandes beneficios es que no altera de modo alguno las bacterias beneficiosas gracias a su contenido en alicina, además de ser fuente de vitamina C.
  • Equinácea es una planta medicinal que fortalece de manera notable el sistema inmunitario, combatiendo los virus y bacterias. Se recomienda su ingesta puntual, no continuada.
  • Cebolla es otro alimento caracterizado por sus propiedades para prevenir trastornos respiratorios, además de favorecer la eliminación natural de toxinas.
  • Miel es uno de los mejores antibióticos para prevenir gripes y resfriados. Se recomienda consumir una cucharada cada día.

Tomar de forma correcta los medicamentos prescritos por el médico, no caer en la automedicación y usar los beneficios de una dieta saludable son los primeros pasos para eliminar la dependencia de los antibióticos y erradicar su mal uso.