10 octubre: Día Mundial de la Salud Mental

10/10/2018 - ,

El 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental en más de cien países. Esta celebración se creó por iniciativa de la Federación Mundial de la Salud Mental (WFMH) y está apoyada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Con el Día Mundial de la Salud Mental se busca concienciar a la sociedad sobre la incidencia que tienen las enfermedades mentales en la población y visibilizar a las personas que las padecen. Por ejemplo, más de 300 millones de personas sufren de depresión y más de 260 millones tienen trastornos relacionados con la ansiedad en todo el mundo, lo que da buena cuenta de su cada vez mayor presencia.

¿Qué son los trastornos de salud mental?

Debemos tener claro a qué nos referimos cuando estamos hablando de trastornos de salud mental. Entre los más comunes se encuentran las ya citadas depresión y ansiedad pero también hay muchas otras como el trastorno bipolar, la demencia, los trastornos del desarrollo o la esquizofrenia. Aunque cada una de ellas conlleva sus propios síntomas, como norma general se caracterizan por alterar el pensamiento, la conducta, las emociones y la percepción.

El bienestar mental es básico para disfrutar de una buena salud. Según la OMS, se considera salud al “estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente a la ausencia de afecciones o enfermedades”. Por lo tanto, es tan importante potenciar el bienestar y la prevención de trastornos como tratarlos una vez diagnosticados.

Un problema de todos

La temática escogida este año por la Federación Mundial para la Salud Mental para celebrar la efeméride es la de jóvenes y salud mental. En España, tras una votación popular en la que participaron más de 1.500 personas, se escogió el lema “Educación inclusiva, salud mental positiva”.

El objetivo es poder cambiar las cosas a través de la educación de los más pequeños. Si se apuesta por una educación que trabaje por la diversidad y que favorezca la inclusión de todos, se podrá conseguir una mejora en la mentalidad de las futuras generaciones. En la salud mental no solo inciden problemas que la persona como individuo pueda tener sino que también afectan factores sociales, culturales, económicos o ambientales, y ahí la educación tiene un papel clave.

Un estigma social

Es fundamental que nos deshagamos del estigma social de las enfermedades mentales cuanto antes. Uno de los objetivos del Día Mundial de la Salud Mental es conseguir el respeto para quienes padecen de un trastorno mental. Las ideas preconcebidas sobre enfermedades como la depresión, el autismo, la esquizofrenia o el trastorno bipolar siguen siendo uno de los principales problemas a los que se enfrentan en la vida diaria.

Por desgracia, a muchos pacientes se les sigue internando en instituciones en las que se les aísla de la sociedad. Según la OMS, en los países con ingresos considerados como altos, entre un 35% y un 50% de la población con trastornos mentales graves no recibe ningún tipo de tratamiento. Es de vital importancia que los servicios médicos pueden prestar sus servicios pero también lo es que las pacientes cuenten con el apoyo de la familia y de sus allegados.

En el caso de la depresión, una estancia en un balneario puede ayudar a controlar la enfermedad debido a que mejora el estado de ánimo y hace que el cuerpo se relaje. Esto deriva en un aumento de la energía y en una forma de pensar menos negativa. Lo mismo sucede con la ansiedad, tanto el ambiente del balneario como las propiedades relajantes del agua proporcionan una beneficiosa sensación de bienestar.

Pero debe ser la sociedad en conjunto la que de un paso al frente y empiece a implicarse en la prevención, tratamiento e integración de las personas que padecen un trastorno mental. Si todos aportamos nuestro granito de arena, el mundo será un poco mejor para ellos.