Gastronomía de invierno: 10 platos típicos para recorrer España

Gastronomía de invierno: 10 platos típicos para recorrer España

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La gastronomía de nuestro país es una de las más reconocidas del mundo, con platos propios para cada estación del año. Cada comunidad autónoma tiene sus platos típicos para el tiempo de invierno, aunque un primer análisis nos hace encontrar en ellos elementos comunes: son platos de cuchara, contundentes y apropiados para entrar en calor. En este artículo te descubrimos 10 platos típicos para recorrer España.

Caldo gallego

Empezamos nuestro recorrido gastronómico por España en Galicia, con uno de sus platos más conocidos: el caldo. Aunque hay muchas recetas –casi tantas como cocineros-  hay algunos ingredientes que no pueden faltar en un auténtico caldo gallego: habas, patatas, un trozo de unto (manteca de cerdo) y verdura de temporada (habitualmente nabizas o grelos, aunque también puede ser repollo o berza). A esta base se le añade también alguna carne salada de cerdo (como costilla o tocino) o de ternera y algún chorizo.

Un plato que se sirve caliente y que, por cierto, suele estar más bueno al segundo día, una vez que se han juntado mejor los sabores.

Fabada asturiana

Si uno piensa en Asturias y en gastronomía la fabada es uno de los primeros platos que le vienen a la mente y es, además, un claro ejemplo de gastronomía para el invierno. Para hacer una fabada asturiana necesitarás unas alubias de calidad (las más apropiadas, los judiones de la Granja, por ser una variedad muy mantecosa y de sabor suave), así como panceta, chorizo y morcilla.

A la hora de servir, hay quien toma primero un plato de “fabes” y después el “compango” (las carnes que le acompañan) y hay quien lo sirve todo junto; queda a gusto de cada comensal.

Fabada asturiana

Sopa castellana

La sopa castellana –también conocida como sopas de ajo- es un verdadero reconstituyente para los tiempos más fríos. Es además, una receta muy barata y sencilla, pues se hace aprovechando el pan que se ha quedado duro y algún que otro ingrediente básico en toda cocina (ajos, jamón serrano, huevos, aceite y pimentón). Parte de un sofrito con los ajos al que se le añade el pan duro cortado en rebanadas, el jamón en taquitos y el pimentón; se echa luego un caldo o agua y se deja hervir unos 15 minutos hasta que el pan esté blando y la sopa haya espesado. Se termina la preparación con unos huevos cocinados directamente sobre la sopa.

Sopa castellana

Bacalao al ajoarriero

Nuestra siguiente receta se vincula tradicionalmente con el recetario vasco o navarro, aunque también puede encontrarse en las cartas de restaurantes de Aragón o de Castilla. Se cree que el origen de este plato está en los arrieros, que transportaban bienes con mulas, para su posterior venta, entre diferentes lugares de la Península. Habrían creado esta receta con los ingredientes que iban encontrando por el camino, buscando un plato reconfortante que les aportara energía para el viaje.

Los ingredientes básicos son los lomos de bacalao desalados, los pimientos (verde y morrón) y la salsa de tomate, aunque algunas recetas también incluyen patatas. Un guiso ideal para acompañar de un buen pan para mojar la salsa.

Bacalao al ajoarriero

Cocido madrileño

Seguimos nuestra ruta gastronómica de invierno con parada en la capital de España y su conocido madrileño. Tiene similitudes con otros cocidos, como el gallego, el lebaniego o el maragato, pero la diferencia está en los ingredientes y en cómo se sirve.

En Madrid el cocido lleva garbanzos, pollo (o preferiblemente gallina), varios huesos (de caña con tuétano, de jamón), un trozo de morcillo, tocino, y chorizos, y también patatas, zanahorias y repollo. Y se sirve en tres vuelcos: primero la sopa, después los garbanzos y la verdura y, por último, las carnes de ternera y cerdo, el tocino y los chorizos.

Cocido de Madrid

Patatas a la riojana

Las patatas a la riojana (o patatas con chorizo) son un primer plato típico de La Rioja, aunque hoy están presentes en muchas cocinas. Se trata de un guiso muy sencillo de hacer, y también muy económico, ya que solo se necesitan unos pocos ingredientes: patatas, chorizo y pimiento choricero. El truco es chascar las patatas al cortarlas para que suelten el almidón y espesen la salsa.

Patajas a la riojana

Atascaburras

Con el llamativo nombre de atascaburras nos encontramos uno de los más curiosos platos del recetario de Castilla La Mancha, también conocido como ajomortero o ajoarriero manchego Es un plato tradicional de lugares fríos y se prepara machacando patatas cocidas con bacalao desalado y ajo. Se dice que lo inventaron dos pastores que quedaron aislados durante una tormenta de nieve, que al comerlo dijeron “harta hasta las burras”, expresión de la que derivó su nombre de atascaburras.

Atascaburras

Chanfaina

Continuamos este viaje gastronómico por los platos típicos de invierno de nuestra geografía con la chanfaina extremeña, que también preparan en la zona de Salamanca. Es un plato a base de asaduras de cordero (el corazón, hígado y riñón) y carne del mismo animal. Aunque es un plato que se come todo el año, entra de maravilla en invierno, ya que se trata de una comida potente, que se sirve bien caliente (se puede acompañar de patatas fritas o picatostes).

Escudella i carn d'olla

No podíamos dejar de citar en este listado de platos para tomar en invierno una de las recetas propias de la gastronomía catalana: la escudella i carn d’olla. Se trata de una variante del tradicional cocido, que tiene por particularidades la inclusión entre sus ingredientes de las pilotas, unas albóndigas de carne que se cuecen en el caldo y de las butifarras blancas y negras.

Como primer plato se sirve la sopa (la escudella), que se prepara con unas caracolas de pasta llamadas galets, en vez del habitual fideo cabello de ángel. Después se sirven las carnes (carn d’olla) y las verduras como segundo plato.

Escudella

Puchero malagueño

Finalizamos esta ruta gastronómica por los platos de cuchara en Andalucía con el puchero malagueño con su “pringá”. La receta básica lleva pollo y tocino, aunque se le pueden añadir otros “avíos” como carne de ternera, costilla o un trozo de jamón para completarla.

Primero se sirve el caldo preparado con fideos o arroz y acompañado de pan cateto blanco y una rama de hierbabuena. Después viene la “pringá”, que no es más que las carnes y el tocino triturados con un tenedor, que se sirve en el mismo plato o untada sobre un trozo de pan.

Como has podido comprobar, en España contamos con una amplia variedad de recetas para hacer frente a los rigores del invierno. Si te has quedado con hambre, tienes más propuestas de platos gallegos de invierno en nuestro blog.

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