Aquis Querquennis y la estrategia de los romanos

22/03/2016 -

El pueblo romano está considerado uno de los mejores estrategas de la historia y no sin motivo. Con su ejército fue capaz de conquistar medio mundo hasta levantar uno de los mayores imperios conocidos. Su organización fue imitada en todas las urbes y sus diseños perduran hasta la actualidad, tanto es así que nuestras calzadas o el saneamiento de agua beben directamente de los métodos que empleaban los romanos. Antes de crear cualquier nuevo asentamiento estudiaban en detalle la zona para escoger un enclave óptimo. Eso sucedió en Bande, donde se encuentra el campamento Aquis Querquennis.

A poco más de siete kilómetros del pueblo de Bande se encuentra un destacado yacimiento arqueológico de la Baixa Limia, el campamento Aquis Querquennis. Su nombre describe a la perfección el lugar en el que se encuentra. “Aquis” hace referencia a las aguas termales que brotan en la zona y “querquennis” a la abundancia de robles.

Precisamente se cree que la presencia de aguas termales en esa zona fue determinante para que una guarnición romana de infantería y caballería asentase allí su campamento. Los romanos ya conocían las cualidades de este tipo de agua y no dudaron en aprovechar todos los beneficios de este recurso termal.

Se cree que los romanos se asentaron en la zona por la presencia de aguas termales

El agua brota a una temperatura superior a los 48 grados y, del mismo modo que hacían los romanos, vecinos y visitantes disfrutan de sus propiedades indicadas para el reumatismo y el cuidado de la piel. 

El agua también tiene su cara mítica en el Aquis Querquennis. El campamento se encuentra cerca del río Limia llamado por los romanos Lethes (río del Olvido) ya que creían que aquel que cruzaba sus aguas perdía la memoria. De hecho, esta leyenda fundamenta la Festa do Esquecemento, en Xinzo de Limia.

Aquis_Querquennis

El paso de los romanos por la comarca

Pero más allá de la riqueza termal de la zona, los restos arqueológicos del yacimiento reconstruyen el paso de los romanos por la comarca. Cronológicamente, el Aquis Querquennis se sitúa entre los siglos I y II después de Cristo. Más concretamente, se calcula que fue construido sobre los años 69 y 79 después de Cristo y abandonado en torno al 120. Desde el se protegía la Vía Nova que comunicaba Braga con Astorga. 

“A Cidá” o “La Ciudad”, como también es conocido este campamento, presenta forma rectangular y destaca por sus murallas, construidas con perpiaños graníticos. Con una extensión de cerca de tres hectáreas, el asentamiento se estructuraba a partir de dos vías principales. 

Se puede ver su rampa de acceso, sus torres cuadradas y un foso. El Aquis Querquennis contaba con cuatro puertas, de las cuales se han escavado dos, la Principalis Sinistra y la Decumana. 

Muros y canales organizaban el espacio en función de las clases. Se diferencian tres barracones de la tropa, de nueve metros cuadrados y que podrían albergar hasta ocho soldados. Se organizaban en torno al patio o impluvium equipado con una cisterna para recoger el agua de la lluvia. El edificio central, con una planta de más de 34 metros cuadrados, fue probablemente el cuartel. El Aquis Querquennis contaba también con estancias para los mandos y un hospital, sobre el que se encontraron utensilios quirúrgicos. 

En su museo podrás ver además varias piezas de cerámica, estatuillas y todos los restos aparecidos en la zona para completar la visión general de la vida en el campamento.

Sin duda, un paseo por el Aquis Querquennis te permitirá comprender mejor la complicada logística que empelaban los romanos, un pueblo que ya se fijaba en el potencial de las aguas termales.